Una vida equilibrada: ejercicio, alimentación y meditación
Hago ejercicio físico regularmente, desde correr, andar en bicicleta, nadar, alzar pesas… por ello me puse a pensar en los beneficios que tiene realizar actividades físicas. Por supuesto, yo siento en mi cuerpo los beneficios que tengo, porque puedo desempeñarme bastante bien en distintos ámbitos deportivos: pádel, tenis de mesa, triatlones, competencias ciclísticas, maratones, etc. No significa que estoy compitiendo contra otras personas, sino que estoy compitiendo contra mi mismo, desafiándome, saliendo de mi zona de confort. Además, en general soy más ágil física y mentalmente. Puedo hacer actividades físicas que otras personas de mi misma edad, inclusive más jóvenes, ya no están pudiendo hacer. Esta situación a veces me da pena, porque aparentemente es bastante fácil llevar una vida activa en términos deportivos. También, es cierto que me cuido en la alimentación. Carne roja como máximo 2 veces por semana, pero por supuesto, hay excepciones, a veces suele ser más veces. Evito e...