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Mostrando entradas de octubre, 2023

Un viaje de aprendizajes a través de los dulces sabores de Pastelitos Abuela Amada

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  ¿De qué se trata Pastelitos Abuela Amada? Mi mamá nos preparaba pastelitos dulces, especialmente de crema, y eran el deleite de nuestra familia. Todos los parientes que nos visitaban esperaban con ansias la hora del postre. Los pastelitos, así como aparecían, desaparecían. Pues bien, ella nos había enseñado la receta y en el 2016 empezamos a vender a la gente y le denominamos Pastelitos Abuela Amada. Mi mamá se llama Amada Dalinda.   Una anécdota. Algunas personas llaman a los pastelitos Abuela Amanda, Almada… muy pocas aciertan con Amada en su primer contacto con los pastelitos. Me pregunto ¿por qué será? ¿es tan difícil pronunciar simplemente Amada o no se espera que un negocio/emprendimiento tenga un nombre tan genérico como Amada o que se use la palabra Amada como nombre? Bueno, es probable que necesite mayor inversión en marketing para que se asocie el nombre Abuela Amada con el emprendimiento.   Creencias Creíamos que la elaboración de los pastelitos ...

¿Por qué salí de Teletón?

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Quiero contarte un secreto… algo que nunca nadie supo y que hoy podés saber: ¿por qué salí de Teletón Paraguay ? Desafío logrado Trabajé durante 15 años en Teletón, Paraguay. Entré en el 2007 con la nueva administración. Teletón venía de una crisis muy fuerte, con demandas laborales, déficit presupuestario, sistema de atención desactualizada, etc. Ante esto, el desafío institucional era lograr que la Teletón sea una institución transparente, creíble y que sea querida nuevamente por todos los paraguayos y paraguayas. ¡Este desafío fue logrado con creces! Crecimiento personal Pero no era de esto lo que quería hablar, sino por qué salí de Teletón. A veces yo mismo me lo pregunto, porque puedo decir que ahí tuve un crecimiento personal y profesional que probablemente en otros espacios no lo hubiera tenido. Pues adquirí herramientas relacionales, de desarrollo personal, cognitivas y emocionales. Aprendí a tener comportamientos que facilitaban la adhesión de las personas a la causa Telet...

¿Por qué creé un blog a mis 58 años?

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¿Te preguntás por qué creé este blog donde voy contando las vivencias que me permitieron aprender y mejorar mi vida? ¡Te cuento!  A esta altura de mi vida, cuando ya viví un poco más de medio siglo, me cuestioné qué podría aportar a la sociedad, qué podría ser algo de valor para muchas personas que están en contacto conmigo, quienes de alguna manera sienten que las aprecio y de quienes yo siento el aprecio también. Mis primeras ideas En principio, me pareció que podría aportar mis conocimientos en el ámbito organizacional, acompañados de mis conocimientos técnicos-tecnológicos y todo lo que implicaba el gran desafío de la innovación y la creatividad. De hecho, en mi perfil de LinkedIn ofrezco servicios orientados a estos ámbitos. Faltaba algo más Pero sentía que faltaba algo más, que no era suficiente, que mi llamado estaba mucho más allá de lo que estaba planteando. Seguía muy inquieto con relación a lo que podría ser mi legado. Encuentros inspiradores En una ocasión estab...

¡Zas!… no me lo esperaba.

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A los 35 años, allá por el 2000, fui al médico porque tuve algunos malestares que me parecían raros… El médico, por supuesto, me indicó análisis de todos los “colores”. La semana después vinieron los resultados: ácido úrico, triglicéridos y colesterol elevados… ¡zas!… no me lo esperaba. Viajaba mucho ¿Qué estaba haciendo mal o qué no estaba haciendo? Por supuesto, una de las recomendaciones del médico era hacer ejercicios físicos. Si bien corría de vez en cuando, esto no era suficiente porque era muy de vez en cuando. Viajaba mucho, con lo que mi vida era más bien sedentaria, comía lo que me ofrecían en los lugares del interior por donde andaba trabajando y, por supuesto, estos alimentos tenían mucha grasa. Esta combinación de sedentarismo y mala alimentación era el cóctel perfecto para que aquellos parámetros bioquímicos se dispararan y, en consecuencia, tuviera mareos, escalofríos y hasta una suerte de fiebre.   ¿Qué hice? Ante esta situación, me propuse caminar todos l...

¿Te quedaste callado o callada por miedo?

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R ecuerdo una ocasión en la cual, en un grupo de trabajo estábamos planeando realizar un evento súper importante, y estábamos lanzando ideas sobre cómo deberíamos realizarlo. A mi se me ocurrió una y me parecía genial, pero por temor a que las personas que estaban en la reunión se rieran de mi idea o simplemente me digan que no era buena, me callé. Después, le comenté al responsable del evento y me dijo que era la mejor idea que se podía haber planteado, pero que ya no se podría implementar porque ya no había tiempo… Muchas veces me pregunté:  ¿por qué me pasa esto? ¿qué es lo que tengo para que me cueste expresar lo que siento o  pienso? Esta situación me ocurrió más de una vez y me creó problemas, no me permitió tener mejoras en distintos ambientes, desde lo familiar y laboral hasta lo social. Leyendo algunos textos, investigando en la red y realizando cursos de desarrollo personal, identifiqué varios tipos de miedos y los siguientes me llamaron la atención: “miedo al rechaz...