¿Escucho a la otra persona o me escucho?

En un podcast que escuché recientemente utilizaron esta frase: Escucho o me Escuch
o… en ese momento me acordé que hace unos años atrás, hace mucho tiempo, participé en un taller donde íbamos a trabajar una técnica de planificación. En este taller nos propusieron entrar en un proceso de escucha. Cuando dijeron eso, me dije, pero si yo escucho y escucho bien.

Qué hicimos

Ahora les cuento a qué se referían y qué descubrí. Lo que nos dijeron que hagamos fue esto: sentarse frente a una persona y durante un corto tiempo, anotar todo lo que se te venía a la mente sobre la persona. Una vez hecho esto, cada persona tenía que contar algo de su vida. La persona que escuchaba debía tratar de dejar a un lado todas las creencias y preconceptos que había anotado, para de esa manera estar lo más atenta posible a lo que le expresaba la otra persona.

Creencias

Esta simple acción me ayudó a descubrir una serie de creencias que emergían con el simple contacto con la persona, sin siquiera conocerla. Y si la conocía, más creencias y preconceptos tenía. Estos ocupaban mi atención y dificultaban escuchar atentamente a la persona que estaba frente a mí.

Impacto

Me impactó haber constatado cómo operaban mis pensamientos sobre la otra persona y cómo lograban distraerme, logrando que no la escuchara realmente.


En este mismo taller nos mostraron 4 posibles etapas o tipos de escucha:


  • Escucha de descarga: En este nivel de escucha solo buscamos confirmar lo que ya sabemos. Escuchamos solo lo que está acorde a nuestros conocimientos. “Es una escucha basada en los hábitos y los prejuicios del pasado.”


  • Escucha centrada en el objeto: En este nivel de escucha nuestro interés está en obtener nueva información o información diferente a la que tenemos y que cuestiona nuestras creencias. Ya estamos eliminando nuestros prejuicios y nuestra mente está más abierta. “Se basa en el método científico y la innovación.”
  • Escucha empática: En este nivel nos conectamos con la otra persona, con sus sentimientos, emociones y perspectivas. Para esto, ya estamos abriendo el corazón, se genera empatía y demostramos interés genuino. “Se basa en la inteligencia emocional y la comprensión.”
  • Escucha generativa: Este es un nivel mucho más profundo, donde exploramos lo que quiere nacer a través nuestro, está vinculado al futuro que quiere emerger, a lo que podemos percibir detrás de las palabras, al potencial que hay a partir de nuestra escucha profunda. Para esto tenemos que dejar ir al ego y hacer que la voluntad tome el mando de nuestra vida, es decir, estar dispuesto a cambiar y llevar a cabo acciones a partir de lo que escuchamos.

¿Cómo es tu escucha? ¿Llegaste alguna vez a la Escucha Generativa?

Me encantaría poder leerte y si compartes mi blog, estaría muy agradecido.

Si quieres profundizar en lo de la escucha activa, comparto contigo unos enlaces:

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