Un viaje de descubrimiento
En estos días participé en una formación para formadores y surgió un tema sumamente interesante. El tema era que los grupos con quienes desarrollaríamos los cursos estaban compuestos por personas adultas de diferentes nacionalidades, con idiomas y culturas variados, e incluso, podían participar personas con poca capacidad de lectura y escritura. ¿Se imaginan desarrollar un curso de 20 horas con esta diversidad de personas destinatarias? ¿Cómo se podría afrontar esta situación? Más allá de la complejidad que plantea la diversidad, lo que más me llamó la atención fue mi desconocimiento ante la posibilidad de encontrarme con un público tan variado. Esto me sucede en Paraguay, pero me imagino que en otros países también podría darse esta situación. El hecho de poder encontrarme con alemanes, brasileños, rusos, ucranianos, representantes de comunidades nativas, personas semi analfabetas, etc., y no haber estado enterado de esta posibilidad, me hizo cuestionarme sobre qué tanto cono...