Hoy le pillé a mi cerebro… y entendí algo importante

Hoy le pillé a mi cerebro.

Resulta que estaba leyendo un libro y, después de haber pasado varias páginas, me di cuenta de que no me estaba acordando de casi nada de lo que había leído.

También me di cuenta de que estaba pensando en unas cosas que tenía que hacer más tarde.

Pero lo más raro fue esto: me parecía que había momentos en que no estaba pensando en nada… ni tampoco atendiendo lo que estaba leyendo.

Ante esto me puse a investigar por qué podría ser eso y me topé con la Red Neuronal por Defecto.

Cuando el cerebro se va “a su casa”

Según la neurociencia, parece que esta red es como el estado natural del cerebro. Es como su casa.

Porque, de una u otra forma, siempre volvemos a ella. Es como un imán que nos estira y nos hace regresar, muchas veces sin importar lo que estemos haciendo.

También puede pasar que estás pensando en algo, pero a la vez te viene otro pensamiento que no tiene nada que ver con tu tarea principal.

En ese momento, probablemente entró en acción tu Red Neuronal por Defecto (RND).

¿Y qué nos propone la RND?

Pues pensamientos que tienen que ver con nuestras experiencias pasadas, con el futuro, con lo que puede llegar a ocurrir.

Así, te puede traer lo que hiciste, lo que pensaste que ibas a hacer y no hiciste, lo que creés que va a ocurrir más tarde, que tu jefe te va a llamar la atención por algo, una solución que aparece para resolver un problema determinado, etc.

Según pude investigar, y por lo que se expresa al respecto, esta red es muy útil para ser creativos, para recordar, imaginar, interpretarnos y construir sentido.

Una aliada… o una molestia

Es decir, como pasa con muchas cosas en nuestra vida, puede ser una gran aliada.

Pero también puede molestarnos mucho si no sabemos cómo hacer para que la RND afloje mientras necesitamos concentrarnos en algo.

Y acá aparece un punto crucial: la atención.

Tenemos que ejercitarnos para mejorar nuestra atención.

Porque una cosa es que esta red exista, y otra es que tome el mando justo cuando necesitamos estar presentes, entender algo, estudiar, trabajar o simplemente escuchar de verdad.

 Lo que me deja pensando

A mí, por lo menos, entender esto me ayudó a mirar de otra manera esos momentos en que parece que estoy haciendo algo… pero mi mente está en otro lado.

No siempre es desinterés.
No siempre es falta de voluntad.
A veces, simplemente, el cerebro volvió a su lugar de siempre.

Y tal vez el desafío no sea pelearse con eso, sino aprender a darse cuenta y volver.

Este tema da para otra publicación…

En la próxima entrega hablaré sobre la atención y cómo podemos cultivarla.

 

Referencias

Castellanos, N. (2021). El espejo del cerebro.

Castellanos, N. (2022). Neurociencia del cuerpo.

Castellanos, N. (2025). El puente donde habitan las mariposas.

Del Rosario, David y Torres, Sergi. La biología del presente. Editorial Diana, 2020.

Del Rosario, David. Tú has escrito este libro. Editorial Diana, 2024. 

Comentarios

  1. Excelete querido amigo!. Muy buena reflexión!

    ResponderEliminar
  2. Excelente análisis Ricardo...aguardo la parte que viene....

    ResponderEliminar
  3. ¡Qué interesante, Ricardo! En definitiva, sabía que pasaba algo en la mente en esos momentos, pero siempre traté de convivir con eso de la manera menos molesta posible, pero no ponerle un nombre. Siento que el hecho de ponerle un nombre ayuda a abordar mejor todo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que bueno que pudiste descubrirlo. Realmente, el solo hecho de entender cómo funciona nuestro cerebro, ayuda a sacarnos un peso de encima. Te pregunto por tu nombre, porque me aparece como anónimo el mensaje. Muchas gracias por compartir.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Qué hago para vovler a dormir si me despierto a las 3 de la mañana!

Tu cerebro piensa... aunque no se lo pidas