¿Trabajo Remoto en 1995?
El Accidente
Te cuento qué había ocurrido. En aquel entonces,
utilizaba motocicleta para desplazarme: para ir a mi trabajo, para ir a la
facultad, para ir a eventos sociales, etc. Me daba la satisfacción de tener
suficiente autonomía de movilidad.
Esto se vio truncado. Durante el día había
llovido, pero para la tarde ya no. Decidí ir en mi moto a un cumpleaños. Pasada
la medianoche, decidí volver a mi casa. Como el clima estaba muy agradable,
fresco después de días de calor, pensé en aprovechar esta temperatura y no
ponerme el casco. Siempre usaba casco, incluso con 40 grados de calor.
La Noche del Accidente
Seguramente pensaste que tomé alcohol. Te cuento
que no. Justamente porque estaba en moto y porque estaba bastante cansado, ya
que ese día había tenido un examen en la facultad. Así que estaba más que
sobrio.
Tomé mi moto y salí. En un momento dado, me
encontré con una lomada (lomo de burro, como decimos en Paraguay). Freno, pero
esta acción generó que la moto derrapara y para evitar caer del todo, solté el
freno y volví a acelerar. Esta acción me hizo cruzar la bocacalle y justo en
ese momento venía un auto... y ya te imaginas, me llevó por delante.
La
Recuperación y el Trabajo desde Casa
Tuve fractura de tibia y peroné, magulladuras,
golpe en la cabeza, etc. Fui a parar al hospital. El accidente fue en noviembre
de 1994. En ese entonces, estaba desarrollando un sistema para una empresa.
Cuando ya me sentía fuerte, pero obviamente no podía desplazarme por mi cuenta,
ya que estaba en el proceso de recuperación, el responsable de mi contratación
me propuso seguir desarrollando el sistema desde casa. Acepté y creo que fue lo
mejor que me pudo pasar.
Beneficios del Trabajo Remoto
El hecho de tener un objetivo que me permitió
desarrollar una rutina, con horarios definidos, hizo que mis días de
recuperación fueran muy poco tediosos y aburridos. Me permitió concentrarme en
lo que tenía que producir y no en mis limitaciones. Los días pasaban muy rápido
y podía sobrellevar sin grandes inconvenientes los 40 grados de calor que se
sentían en pleno verano.
Tener la mente ocupada, pensando en los problemas
que tenía que resolver para que el sistema funcionara de la mejor manera, hacía
que prácticamente no sintiera dolores y me olvidara de que estaba con
fracturas, golpes y demás. Esto me mantuvo con buen ánimo, eso creo. No sé qué
pensará mi madre, quien se vino a vivir conmigo para ayudarme, y mi exnovia,
que hoy es mi esposa. Pero no puedo decir que la pasé fatal, ni que los días
eran eternos ni nada por el estilo.
Reflexiones
Finales
Pues bien, como verán, gracias a quien en ese
entonces me había contratado y, por supuesto, confiado en que podía realizar el
trabajo desde casa, tuve la experiencia del Trabajo Remoto en el año 1995. O
sea, fui un precursor del trabajo remote y… de los accidentados en moto.



Siiii siempre hay tropiezos en el camino lo importante es tomar esa decisión y metas a perseguir Hasta lograr Felicitaciones por eso
ResponderEliminarMuchas gracias!!!! Si, lo importante es volver a levantarse y seguir el camino
EliminarMuy buena experiencia!!! En ocaciones somos pioneros en algunas cosas si darnos cuenta y a lo largo del tiempo nos percatamos de que fue así
ResponderEliminarAsí mismo... Había sido es así. Reflexionando me di cuenta de eso. Muchas gracias por tu comentario.
EliminarTe felicito primo, no decaiste,aunque sí te caiste😁😁literalmente. Muy interesante tu experiencia.
ResponderEliminarMuchas gracias por tu comentario querida prima. Así es, me caí pero aquí estoy, siguiendo y disfrutando.
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