Un canto a la gratitud
Siguiendo esta línea de pensamiento y con la intención
que tenía desde hace un tiempo, decidí escribir este post para agradecer a las
personas que considero que fueron muy importantes en mi vida profesional y en
mi desarrollo personal.
1965
En primer lugar, a mi familia: mi mamá, mi papá, a
quienes doy gracias por la vida y por todo lo que se esmeraron para que hoy
pueda ser lo que soy. Mis hermanos y hermanas, que ayudaron a mis padres para
que yo pudiera seguir mi evolución física, emocional y mental.
1986
Quiero agradecer a César Cabello, quien gracias a su
capacidad intelectual y su don de gente para compartir sus conocimientos,
pudimos desarrollar una microindustria de producción de básculas para pesar
ganado. Me introdujo en el mundo de las ciencias aplicadas a la producción y el
negocio.
1988
Al gran “che duo”, Delrosario Sosa, con quien aprendí
el valor de la amistad y el aprecio por lo sencillo, el trabajo bien hecho.
1990
A Bruno Martínez, quien me contrató para trabajar en
Decidamos[ii]
y así iniciar mi vida laboral y, sobre todo, mi vocación hasta hace no más de
dos años. Compartimos muchos momentos de alegría, desafíos, obstáculos, que nos
hicieron crecer profesionalmente y como personas.
1995
A Sixto Figueredo, quien al mes de haberme
accidentado, me contrató para desarrollar un software desde casa (precursor del
home office). Me ayudó muchísimo a poder sobrellevar los meses de escasa
movilidad y a tener ocupada mi mente. Tenía enyesada toda la pierna izquierda.
En ese interín se había abierto el colegio técnico en
informática en el Colegio San Alfonso de Carapeguá y Sixto Figueredo, siendo el
primer director, me contrató para ser uno de los profesores. También me llegó a
contratar como profesor de la carrera de Informática de la Universidad Católica
sede Carapeguá. Demás está decir que fueron ocho años maravillosos, de mucho
aprendizaje, en los que me introduje en el fascinante mundo de la docencia y en
los que pude compartir con personas fantásticas: mis alumnas y compañeras
docentes.
1999
A Jorge Talavera, con quien tuve la oportunidad de
trabajar en Paraguay Jaipotava, Fundación en Alianza y el Instituto Buscando la
Vida. Instituciones que me ayudaron a crecer y a tener otras perspectivas de mí
mismo y de la vida.
2007
A Andrés Silva, con quien trabajé en la Fundación Teletón casi quince años, y de quien aprendí a afrontar los desafíos con
optimismo, con coraje, a pesar de los miedos y las incertidumbres. Su capacidad
de innovar y de buscar maneras creativas de resolver los problemas me ayudó a
salir de mi zona de confort, a desarrollar mi capacidad de innovar y mi creatividad.
2022
Y por último, a Víctor Ibarrola. Nos habíamos
encontrado laboralmente en ocasiones anteriores, ingresó a mediados del 2022
como director ejecutivo de la Fundación Teletón y me ofreció el desafío de
coordinar el Evento Teletón. Realmente, fue un reto importante, que puso a
prueba toda mi capacidad organizativa y de resolución de problemas. Fue una
maratón televisiva muy linda.
1993 hasta …
Y para cerrar, a mi esposa, quien, con su capacidad,
su espíritu solidario, su capacidad de escucha, su carácter inquebrantable
hacia el respeto a las demás personas, me ayudó a ir puliendo mi carácter y mi
forma de ser en la vida. A mis hijos, quienes me hicieron experimentar el
milagro de la vida y mucho más.
Y vos, ¿a quiénes le agradecerías en la vida?
[i][i] Es un escritor,
conferenciante y consultor español que ha publicado varios libros sobre el
desarrollo personal, la felicidad, el liderazgo y la motivación. En sus textos,
Rovira suele destacar la importancia de la gratitud como una actitud que nos
permite valorar lo que tenemos, reconocer el apoyo de los demás y celebrar la
vida.
[ii] Es una
asociación de organizaciones no gubernamentales sin fines de lucro, que se
dedica a promover la democracia, los derechos humanos, la participación
ciudadana y el desarrollo sostenible en Paraguay. Decidamos realiza campañas,
programas y proyectos que buscan fortalecer la sociedad civil, el control
social, la incidencia política y la educación popular. Decidamos se fundó en 1990 y tiene
su sede en Asunción

Que gusto leerte Richard, creo que hubo un importante antes y después de la famosa báscula ganadora y lo que siguió, no solo para ti. Me hiciste recorrer en el tiempo, que lindo saber que Carapeguá y su valiosa gente, tus amigos están tan presentes en ti al igual que por acá muchos recordamos con afecto a Doña Amada y a Don Rolando. Paz y Bien para ti
ResponderEliminarMuchas gracias por tu comentario. Claro, la báscula ganadora fue muy importante para todos.
EliminarEn nuestras vidas siempre encontramos personas que marcaron nuestro crecimiento. Muchas gracias por recordar a mis padres. Realmente fueron personas que desde la humildad hicieron sus aportes a la sociedad carapegueña. Saludos