Una experiencia sobre el cuestionamiento de mis prejuicios.

Un poco de historia…

Tengo un recuerdo en el que un amigo estaba escuchando una música de los años 80. Esa música no era precisamente de mi agrado y me dije ¿cómo puede ser que le guste este tipo de música? No le dije nada. Quedó en mi pensamiento el cuestionamiento.

Posteriormente, me pillé en varias situaciones realizando cuestionamientos similares por diferentes motivos.

Cuestionándome

Me detuve y me pregunté sobre lo que estaba haciendo. ¿Por qué quería que la otra persona le gustara lo mismo que a mí, por qué me disgustaba que hicieran cosas que a mi me parecían descabelladas, pero que en realidad no eran tales, solo que a mí me parecían? ¿por qué a veces quería que las demás personas pensaran como yo lo hacía? ¿Por qué hasta me nacía ir a decirles que dejaran de hacer, escuchar, ver…?

Y así, me fui cuestionando…


¿Y nosotros?

Ahora nos cuestiono ¿cómo es nuestra actitud cuando hay personas que no están de acuerdo con lo que pensamos? Nos enojamos, nos alejamos de ellas, les gritamos, simplemente insistimos en que nuestra idea es la verdadera… ¿o buscamos la manera de llegar a un acuerdo, escuchamos lo que piensan y juntas vemos cómo podemos llegar a un acuerdo?

 ¿Cómo vemos a las personas que no profesan nuestra misma religión, queremos que sean como nosotras, que se conviertan a nuestra religión porque nos dijeron que es la única y verdadera?

En relación con los partidos políticos, ¿qué valor le damos a las personas que no son de nuestra adscripción política, de nuestro mismo signo político?

¿Qué sentimos cuando vemos a comunidades nativas o personas que no son de nuestro círculo social y económico, es decir, a personas que se encuentran en situación de pobreza o en situación de calle?

Dependiendo de nuestras respuestas, estaremos siendo tolerantes o intolerantes.  

La intolerancia

La intolerancia puede darse de muchas formas, como la discriminación, la violencia, el odio o el rechazo.


La tolerancia

Sin embargo, con la tolerancia aceptás y respetás las diferencias y las opiniones de los demás, sin renunciar a las tuyas, sino buscando puntos en común o de acuerdo.





Y vos… ¿en qué momentos sentís que sos tolerante y en qué momentos no?


Aquí te dejo una lista de algunas fuentes que podrías consultar:

  • Camps, V. (1998). La virtud de la tolerancia. Revista de Occidente, 210, 5-17.
  • Beltrán Gaos, M. (2004). Tolerancia y derechos humanos. Política y cultura, 21, 203-2221
  • Locke, J. (2003). Ensayo y carta sobre la tolerancia. Madrid: Tecnos2
  • Ruillier, J. (2000). Hombre de color. Barcelona: Juventud.
  • Gómez Cerdá, A. (2002). Autobiografía de un cobarde. Madrid: SM.
  • Walzer, M. (1997). Sobre la tolerancia. Barcelona: Paidós.

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